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lunes, 4 de julio de 2011

Hacer pausas

Ocio Urbano
Adalberto Torres González
4 de julio de 2011

Hacer pausas

Hay momentos en los que el corazón decide tomarse un descanso y dejar de lado lo cotidiano. El tiempo que exige lo utiliza para desahogar las penas obtenidas en luchas sin sentido en las que nada importante hemos conseguido. El corazón es inteligente y sabe que sin pausas en el camino no lograremos llegar a nuestro destino.

Estamos tan acostumbrados a hacer de lo cotidiano algo tan importante que olvidamos cuál es realmente lo esencial en la vida; nosotros mismos. Acostumbramos a nuestros corazones a usar armaduras para cada situación, sin recordarle que la verdadera defensa es el coraje, presumimos de amar al prójimo cuando ni siquiera amamos lo que somos, nos gastamos la vida tratando de comprender y olvidamos que vivir es simplemente sentir.

Sumergidos en una vida involuntaria realizamos actividades sin sentido que hemos convertido en ejes rectores de nuestras vidas, desperdiciando la oportunidad de dejarnos sorprender por un nuevo sol en el rostro, un beso en los labios, una nueva canción en el oído.

Hemos dejado atrás la capacidad de ser seres humanos para convertirnos en seres automatizados programados para realizar actividades que escasamente despiertan la alegría de sentirse vivo. Tristemente, solemos abrazar sin darnos cuenta que al hacerlo estamos acariciando el alma de los demás. Besamos con furia y amamos con soberbia.

¿Cuándo haremos una pausa en el camino para escuchar a nuestros corazones? Un día y sin avisarnos, ellos nos preguntarán qué hicimos mientras vivimos y funestamente no sabremos que responder. Comencemos hoy a vivir con el corazón, a besar sin miedo, a amar con toda el alma…  Mi corazón ayer comenzó, ¿el tuyo cuándo?

TINTERO AJENO

“El guerrero de la luz contempla la vida con dulzura y firmeza.

Está ante un misterio, cuya respuesta encontrará un día. De vez en cuando se dice a sí mismo: “Pero esta vida parece una locura”.

Tiene razón. Entregado al milagro de lo cotidiano, nota que no siempre es capaz de prever las consecuencias de sus actos. A veces actúa sin saber que está actuando, salva sin saber que está salvando, sufre sin saber por qué esta triste.

Si, esta vida es una locura. Pero la gran sabiduría del guerrero de la luz consiste en elegir bien su locura”.

Paulo Coelho, Manual del Guerrero de la Luz.

2 comentarios:

  1. Hoy comenzó la pausa de mi corazón. Quizá mi parte racional no entienda porqué se detiene; está en espera de quien pueda llegar a acariciarme el alma.

    Besar sin miedo, atreverse, sentir... Vivir. Me hace falta vivir.

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  2. A veces necesitamos olvidar lo racional por un instante y sólo sentir... de eso se trata la vida. Comienza a sentir y automáticamente estarás viviendo.

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