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lunes, 28 de marzo de 2011

Amigos de corazón

Ocio Urbano
Adalberto Torres González
28 de marzo de 2011

Amigos de corazón

Los amigos son la familia que elegimos. Son los hermanos y hermanas que preferimos para convivir durante el tiempo que estamos aquí. Son personajes que pueden variar según las distintas características de cada uno, pero coinciden en un mismo objetivo; mejorar nuestras vidas.

Personalmente, me congratulo de conocer a muchas personas a las que aprecio significativamente, pero cuando me preguntan cuántos amigos tengo, de esos que se consideran hermanos, cuates, compas, brothers, carnales, siempre utilizo los dedos de las manos para enumerarlos.

Lo anterior no es por ser selectivo, no; es por otro factor más importante aún; la afinación que se tiene con cada uno de ellos, eso que te identifica más con una persona que con otra, aquello que compartes, esa similitud en el modo de pensar, de ver la cosas, pero sobre todo de sentirlas.

Este fin de semana sucedió algo que inmediatamente me inspiró a escribir sobre ello y querer compartirlo con ustedes. Les cuento:

Estaba viendo el partido de México contra Paraguay en casa de un amigo, y en los  momentos que se tornaba aburrido el juego, conversábamos sobre diferentes temas, muchos de ellos sin importancia para mencionarlos en este espacio, pero surgió uno (por azares del destino) que cautivó mi atención y fue muy grato enterarme de ello.

Uno de los que se encontraba ahí comentó que llevaba dos sábados asistiendo junto con su novia a un asilo de ancianos para ofrecer su tiempo como voluntario, platicar con los “viejitos”, como el los llamó con cierta ternura escondida y colaborar en distintas tareas que, según explicó, son precisas en dichos espacios y que no cuentan con el personal necesario para llevarlas a cabo.

Me explicó que el número de “viejitos” que viven en el asilo sin pagar un solo peso es de alrededor de 40 (existen otros habitantes que sí pagan una cuota mensual), y la cifra de trabajadores para atenderlos es de 7, lo cual se traduce, dijo mi amigo, en que cada trabajador del lugar atiende a cada inquilino sólo por momentos, cuando en realidad es necesaria una atención casi personalizada, tristemente, lamentó mi amigo, no se dan abasto.

“La mayoría de los que ahí residen fueron abandonados a su suerte por sus familiares”. “Son personas que tienen mucho que platicar, inclusive uno de ellos estuvo recluido en la famosa cárcel de Lecumberri”, me platica emocionado mi cuate.

Para concluir la plática (y apreciar mejor la repetición del gol de Guardado y posteriormente el segundo de Chicharito) mi compa expresa su sentir personal de lo que recientemente ha vivido como voluntario de ese asilo de ancianos. “Se necesitan muchos voluntarios para que los “viejitos” del asilo tengan una vejez digna; en sus ojos puedes percibir la intensa vida que aun tienen, en contraste con lo que su piel aparenta”.

Al analizar las palabras que escuché, entre gritos de futbol y demás temas sin sentido, comencé una tarde de sábado a analizar a cada uno de mis “hermanos elegidos” y gratamente me di cuenta que cada uno de ellos, desde su trinchera, tiene el mismo objetivo; hacer de este mundo un lugar mejor y extenderle la mano a quien lo necesita.

El dueño de la casa donde vimos el partido tiene en su refrigerador las fotos de dos niños que él mismo patrocina por medio de un programa en donde mes a mes paga cierta cantidad en dólares y eso brinda educación, alimento y vestido a sus “dos hijos”, a cambio, él recibe una carta mensual de cada uno.

Finalmente, recordé a otros carnales que, antes de que falleciera una amiga en común, se organizaron para que todos diéramos una cuota mensual para su cuidado y los medicamentos que necesitaba puesto que no tenía movilidad en casi todo su cuerpo.

Me queda claro que cada quien hace lo suyo desde las facilidades que la misma situación personal nos permite, estoy seguro que habrá más hombres y mujeres que se interesan en ayudar a los demás y no son mencionados aquí, pero lo importante no es eso, sino darnos la oportunidad de brindar apoyo a quien urgentemente lo está necesitando. Como podrán ver, no sólo se ayuda con dinero; también las buenos acciones tienen cabida en el dar a los demás. Al momento que damos, es cuando más recibimos.

PD
Estrenaré la sección Tintero Ajeno en donde recopilaré citas, letras de canciones o cualquier frase que crea importante reproducir aquí.

TINTERO AJENO

“Todo guerrero de la luz ya tuvo alguna vez miedo de entrar en combate.
Todo guerrero de la luz ya traicionó y mintió en el pasado.
Todo guerrero de la luz ya recorrió un camino que no le pertenecía.
Todo guerrero de la luz ya sufrió por cosas sin importancia.
Todo guerrero de la luz ya creyó que no era un guerrero de la luz.
Todo guerrero de la luz ya falló en sus obligaciones espirituales.
Todo guerrero de la luz ya dijo sí cuando quería decir no.
Todo guerrero de la luz ya hirió a alguien a quien amaba.
Por eso es un guerrero de la luz; porque pasó por todo eso y no perdió la esperanza de ser mejor de lo que era”.
Paulo Coelho.

jueves, 10 de marzo de 2011

Columna 10 de marzo de 2011

Ocio Urbano
Adalberto Torres
10 de marzo de 2011

Mi vida enRed@ad@

Mucho se habla sobre las redes sociales. Hay quienes están a favor y hay quienes critican su uso, pero innegablemente todo el mundo habla de ellas. A mí en lo personal me parecen una eficaz herramienta de comunicación.

El mundo cambió a partir del nacimiento del Internet, y con ello se originó una revolución que hoy en día sigue en pie; la revolución digital. Dicha rebelión tecnológica originó que en su inicio muchos nos entregáramos con los ojos cerrados, tan sólo por el hecho de que era novedoso.

Hoy por hoy, “novedoso” ha pasado a segundo término, dando lugar a lo “necesario”, y es en este sentido que baso lo que aquí escribo; las redes sociales se han convertido en una necesaria herramienta de comunicación de personas, empresas, organizaciones e inclusive gobiernos, ¡vaya!, del mundo.

Al día de hoy, existen más de 600 millones de personas que utilizan, por lo menos, una red social, lo que me hace reflexionar una cosa: ¿cuánto tardarán las redes sociales en convertirse en el medio de comunicación más popular del mundo?

Por el momento, en nuestro país, como normalmente sucede en diferentes rubros, no hemos tomado conciencia sobre la importancia de emplear las redes sociales a nuestro favor. Debemos comenzar por eliminar el paradigma que cargamos sobre este tema y que nos hace pensar que las redes sociales son una pérdida de tiempo, páginas de chismes y espacios de ociosidad.

En segundo lugar, los mexicanos tenemos que descubrir la enorme capacidad de acción que tenemos al hacer uso de las redes sociales; la tecla “Enter” es nuestra puerta a millones de personas de diferentes países, culturas, idiomas, costumbres y realidades, realmente es una lástima desperdiciar tanto potencial.

Como en todo medio de comunicación, existen cuestiones importantes que deben tomarse en cuenta y las redes sociales no son la excepción. Al ser un medio masivo y relativamente de fácil acceso, los usuarios debemos ser responsables de lo que publicamos y asumir las consecuencias de lo que escribimos.

Es cierto que las redes sociales ofrecen un cierto grado de anonimato a los usuarios y es aquí donde cada quien debe tener el valor de ser virtualmente honesto. Créanme, los que usamos redes sociales con nuestro nombre e imagen real, estamos cambiando el mundo de la comunicación global por Internet.

Si no me creen, en unos años hablamos.

Twitter @AdalbertoTorres