Ocio Urbano
Adalberto Torres González
20 de junio de 2011
ATM
Eternamente positivo, de semblante serio y caminar pausado, pasea por las calles de su querido Tecomán siempre vistiendo camisa a cuadros fajada, pantalones de gabardina marca Wrangler o Levi´s y botines al color del cinturón. Chaparrito de gran corazón con una tremenda pasión por su profesión y un exagerado sentido de la responsabilidad y honradez, por más de 40 años ha sido el dentista de confianza de miles de tecomenses que radicados o no en ese municipio, lo visitan frecuentemente para que puedan presumir una impecable sonrisa. Fue el primer dentista titulado que se estableció en el municipio limonero y es fundador del primer colegio de Dentistas en el Estado. Chilango por error y tecomense por amor, desde pequeño supo lo que era trabajar su padre tenía una granja donde conoció el valor del hacer bien las cosas. Fue gracias a su carisma que los lugareños lo adoptaron como uno de los suyos. Padre de cuatro, supo darles a cada uno el amor, el cariño y la atención que requerían, la educación necesaria para enfrentar el mundo y las enseñanzas precisas para vivir una vida plena.
Siempre mesurado y correcto en su hablar, comenzó a crear lazos de amistad que hoy son indestructibles. De bigote recortado y manos que hasta el cirujano más talentoso del mundo envidiaría, es un ejemplo y referente de lo que es ser una persona íntegra. Hombre de sonrisa de Mona Lisa, enigmática, a veces fría, a veces escasa, tiene el corazón más grande que he conocido, con él, ha superado las pruebas más difíciles que la vida le ha planteado. Amante de la música, pintor y todólogo, refresca su día con un vaso de ron con coca o una copa de vino tinto. Ex fumador por convicción y enamorado de la vida, este ser humano sabe llevar el nombre de su padre muy en alto. Orgulloso de sus orígenes, siempre tiene una interesante historia qué contar, un chiste qué decir o un consejo qué ofrecer. Devorador de libros y de instructivos, conoce poco o mucho de cualquier tema. Coleccionista de antigüedades y recuerdos familiares, expresa el amor por sus hijos de maneras distintas a las establecidas, le cuesta trabajo demostrarlo pero te hace sentir ese cariño. Paciente como pocos y analítico exagerado, es un hombre que a la vida le ha sonreído, la ha abrazado, le ha dado una palmadita en la espalda y susurrado al oído: “Aun no es mi tiempo, tengo mucho por qué vivir”. Gran guerrero que aunque a veces flaquea, nunca se rendirá. Con entereza de acero, corazón de león y la sencillez de un niño, sonríe por la vida agradeciendo un nuevo sol, un nuevo día, un nuevo ron con coca o un nuevo vino tinto…
Te amo papá, muchas gracias por hacer de mí un hombre como tú. Te admira tu hijo.
TINTERO AJENO
“Cuando se cansen tus pasos yo quiero ser quien los cuide, mientras tanto dame el brazo y vamos a ver qué vas a decirme”. Extracto de la canción Cuando yo quería ser grande, de Manuel Monterrosas.Twitter: @AdalbertoTorres
D AdalbertoTorres ...una dedicatoria muy linda...
ResponderEliminarFelicidades por ese padre beto!
y a él por ese hijo...
Es bueno saber expresarles nuestra
admiración y amor cuando los tenemos aquí...
Se puede ver que tienes una hermosa familia ;)
envidia de la buena..
Sin palabras, sus comentarios para mí son como los aplausos para el cantante. Muchas gracias por tu comentario y lo que mencionas. Un fuerte abrazo.
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