Ocio Urbano
Adalberto Torres González
23 de mayo de 2011
Sabio Atardecer
Una vieja camioneta se estaciona atrás de mi y de ella baja una familia entera; son el padre, la madre, los compadres de la pareja, otra señora y cuatro niños; éstos últimos emprenden la carrera hacia las olas, buscando averiguar quién llega primero.
Mientras los observo, los niños brincan, juegan y gritan en la orilla del mar, a veces se sumergen en el agua pero sólo en la parte menos profunda y luego salen para seguir la batalla de granadas de arena hechas con sus pequeñas manos. La batalla es intensa y nadie es aliado de nadie; es un “todos contra todos”.
Regreso la mirada a la pareja, que supongo son los padres de los chiquillos, ya se instalaron bajo una pequeña palmera, sus asientos son dos botes de pintura de 20 litros y ambos están disfrutando de una cerveza en lata. Platican, ríen, se abrazan y luego contemplan las enormes olas que se forman en el horizonte. El sol está a punto de marcharse y ellos apenas van llegando.
De entre sus cosas, la mujer saca un recipiente con lo que a la vista parece ser jícama y pepino, le ofrece al marido y ella toma también un poco para sí, después llama a los soldados de arena y agua para que prueben también ellos.
Una vez que terminan su día, la familia se retira del lugar no sin antes haber dejado impecable la zona donde habían pasado tan maravillosa tarde. Yo que estaba sentado a unos cuantos metros de ellos pienso en lo que acabo de presenciar.
1.- No se necesita de mucho para disfrutar lo maravilloso que este mundo puede ofrecer.
2.- La familia es lo más importante para el ser humano.
3.- La conciencia ecológica no distingue estratos sociales; la preocupación debería ser la misma para todos y las acciones llevadas a cabo no sólo por unos cuantos.
4.- Un beso, un atardecer y una palmera pueden ser los elementos de la cita más romántica del mundo.
5.- Los lazos que unen a las personas, ni la fuerza del agua ni lo áspero de la arena, podrán deshacerlos.
6.- Contemplar con asombro la belleza de la naturaleza será siempre una muy buena elección.
7.- Estar solo, sentado en una playa, mirando el horizonte, no significa soledad, significa escucharse a uno mismo.
8.- Los lujos no son la felicidad. Vale más disfrutar lo que se tiene, sin pensar en lo que se podría tener.
9.- Las lágrimas sobre la arena sí hacen huella, que aunque pequeña, plasman un punto y aparte en el libro de arena de la vida.
10.- Cada quien tiene la responsabilidad de escuchar a su corazón, quien no lo haga tiene la mitad de esta vida desperdiciada.
TINTERO AJENO
“Si he terminado mi día siendo leal a mí mismo, sin traicionar mis creencias y mis sentimientos, sin dejar de ser quien soy para quedar bien u obtener resultados... ése para mí ha sido un día de éxito”.
Anónimo.
Twitter: @AdalbertoTorres
Sublime... (L)
ResponderEliminarAmigo, que bonito escribes, me dio mucho gusto leerte. Un abrazo.
ResponderEliminarAmaya
Amayita, ¡qué milagro! Muchas gracias por tan gentil comentario, sabes que siempre es un gusto saludarte. Un fuerte abrazo a Lalo de mi parte y otro para ti.
ResponderEliminarEstimado anónimo, agradezco tu comentario. Buen día.
ResponderEliminarNo te había leído así. Eres tan sensible! Qué bonito cómo abres tu corazón y dejas entrever lo que hay dentro con palabras.
ResponderEliminarNo dejes de hacerlo. Ni de ver con los espejos del alma.
H.