Ocio urbano
Adalberto Torres González
11 de abril de 2011
No vencerás
Poco hay que decir sobre este tema, salvo que se merece todo mi desprecio. No habrá ninguna persona que debata mis palabras, nadie contradirá mis líneas y absolutamente nadie debatirá lo que aquí afirmo, y si es así, lo reto; saldrá perdiendo.
Inhumano, cruel, desalmado, monstruoso, brutal, atroz y bárbaro son comunes denominadores del llamado cáncer; un mal desgraciado que arrasa con lo más precioso que un ser humano puede tener; los seres queridos.
No analizaré los diferentes tipos de cáncer ni pretendo ser un erudito en el tema, es más, prefiero saber cada vez menos, con tal de no alimentar el creciente desprecio que ya siento por él.
Más de dos años mi familia y yo hemos coexistido con este mal, y nunca había escrito al respecto, pero hoy eso terminó. Te digo a ti, mal del demonio, que no nos vencerás, no podrás con nosotros porque no peleas contra uno sólo, sino con todos los que conformamos esta familia. Te digo a ti que este espíritu familiar puede más que tus sonsos altibajos, que este corazón que reza todas las noches no podrá ser quebrantado. Te digo a ti que perderás.
Ha sido difícil aceptar tu presencia, la primera vez que nos esteramos que habías llegado nos derrumbaste, no lo niego, y así nos mantuviste durante un corto, pero inerte lapso de tiempo. Tiempo en el que tuvimos que seleccionar una estrategia, como quien emprende la marcha hacia una batalla desconocida.
Nos preparamos, te estudiamos, vimos tus fortalezas y conocimos tus debilidades, en el camino encontramos gente que ya te conocía y nos regaló su tiempo, conocimiento y aliento para enfrentarte. Supimos pues, mantener la calma para poder luchar contra ti.
Recolectamos las armas que en otros momentos y circunstancias te habían derrotado, sin saber si funcionarían esta vez. Te has resistido, pero no lo suficiente. Te estamos venciendo.
En el camino conocimos gente maravillosa que se ha unido –sin ser su obligación- a esta lucha, ellos, cual ángeles de guerra, se han atrincherado en nuestro cuartel y día a día planeamos las estrategias de combate que sé surgirán efecto muy pronto.
No hay nada bueno en ti, y no permitiré que digas que es por ti que hemos conocido gente excepcional, o que es por ti que esta familia se ha unido, no, no lo permitiré, porque no es debido a ti, sino al corazón bueno de las personas que tienen como objetivo sólo una cosa; vencerte.
Disfruta tu estancia, mal del demonio, porque no te queda mucho aquí, Disfruta lo que te queda de tiempo, porque te irás para siempre y nunca más volverás.
TINTERO AJENO
"Hay momentos en los que un hombre tiene que luchar, y hay momentos en los que debe aceptar que ha perdido su destino, que el barco ha zarpado y que sólo un tonto seguiría insistiendo. Lo cierto es que yo siempre he sido un tonto".
Película Big Fish (2003), de Tim Burton.
Me encanta como escribes Beto!! Me darías unas clasesitas? Muchas felicidades por tu blog me encanta!
ResponderEliminarAmigo de verdad te digo.. soy tu fan. :) felicidades y gracias por utilizar tu talento para darnos animo, para hacernos comprender pero sobre todo para darle luz al corazon y a nuestra mente. un beso
ResponderEliminarOigan, Bárbara y Nicolle, les agradezco sus comentarios, de verdad es un placer compartir líneas de inspiración con personas tan lindas. Muchas gracia sa las dos.
ResponderEliminarBárbara, cuando gustes.
Nicolle,¿cómo va la carta?